Fe de errores: el futuro manual de periodismo

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         PR13_MONTAGUT | María Ripoll

Argumento

Fe de errores habla del periodismo, del mundo de la información y de los pros y los contras, entrando en detalles y pormenores, que puede tener la profesión periodística al uso. Esa parte de la profesión periodística que utiliza palabras y expresiones como “tirada” o “cierre de edición”. El periodismo en su origen, en su estado más puro; el periodismo escrito.

A lo largo del relato de Albert Montagut, el lector puede descubrir como un profesional del periodismo entra a formar parte del mundo de la prensa escrita, como va desarrollando sus primeros trabajos, como va descubriendo sus sueños y sus anhelos y como va madurando y creciendo hasta acercarse, en mayor o menor medida, a la idea que se tiene del profesional “definitivo”. Sin embargo, el discurso de Montagut no se queda anclado en la andadura de su carrera laboral. Junto a él también aparecen reseñas a la evolución del periodismo en sí, desde la novedad y la frescura que aporta El País, creado en 1976, al periodismo español estancado en el pasado de la década de los 80, hasta la fusión de las redacciones convencionales y digitales, lastrada por el escaso conocimiento que los periodistas de prensa escrita tienen de internet.

Sin embargo, no sólo de periodismo versa la obra de Montagut. Junto con la evolución del periodista catalán como profesional y persona, y la del periodismo como profesión y agente social, también hallamos la evolución de España como país, con sucesos tan desagradables como el azote del terrorismo etarra. Página tras página se puede contemplar que España ha madurado debido a todos los acontecimientos relevantes que ha ido experimentando en los más de 30 años de democracia estable. Este crecimiento y asentamiento como nación ha beneficiado al periodismo, que también se ha asentado como elemento generador de la opinión pública. A su vez, el periodismo ha ayudado a España a consolidarse como país plenamente democrático. Por este motivo se podría decir que Fe de errores también ayuda a comprender que el periodismo y la democracia española se retroalimentan y se necesitan, a la vez que se benefician, mutuamente.

Valoración

“Cataluña, 1976. Un joven de 19 años comienza su andadura en el mundo del periodismo”. De esta manera se podría comenzar a resumir Fe de errores, el libro escrito por Albert Montagut, en el que el periodista catalán narra su experiencias y vivencias en el ámbito de la información periodística. Y es que es probable que Albert Montagut comenzara su maratón como cualquiera de los estudiantes de periodismo que nos damos cita en esta universidad, o en cualquier otra universidad de España, de Europa y del mundo. Montagut comenzó realizando un trabajo modesto y en un medio modesto, pero a lo mejor con aspiraciones no tan modestas. Con el tiempo, y con trabajo y mucho esfuerzo, Montagut ha logrado hacerse un nombre en el mundo del periodismo español, llegando a ser director del desaparecido diario ADN. Por ello, Fe de errores puede llegar a ser todo aquello que Montagut vivió y aprendió. Este libro puede convertirse en una especie de maestro, unificando a todos aquellos profesionales de la información que enseñaron algo al joven Montagut. Sin pretenderlo, las 480 páginas, llenas de letras, pueden desembocar en el manual del futuro, en ese libro que no puede quedar ajeno a ninguna Facultad de Comunicación española.

El libro es interesante, ameno y de fácil lectura. Montagut tiene una buena capacidad para contar las cosas tal y como son y para hacerlas interesantes al lector. Esta característica debe estar presente en todo buen periodista y hasta eso lo enseña este profesional de la información a través de su escritura. Además, en esta obra se pueden encontrar diversos reportajes escritos por el propio Montagut a lo largo de sus años de trabajo, en los cuales también se puede observar la manera de trabajar de un buen profesional y de los cuales también se puede aprender.

Citas interesantes

“En los diarios hay que ser paciente”: Esta cita es una de las máximas premisas de Albert Montagut a la hora tanto de encarar su trabajo como de comportarse en el ámbito laboral. Uno de los ejemplos más claros sobre la importancia de la paciencia se puede observar cuando Montagut abandona El País y la corresponsalía en Washington para trabajar en la oficina de Prensa internacional del Ayuntamiento de Barcelona durante los Juegos Olímpicos y, más tarde, en El Periódico. Montagut se arrepentiría durante mucho tiempo de haber abandonado su puesto en Estados Unidos.

-“El contacto con la Prensa extranjera es una de las mejores y más enriquecedoras experiencias que puede tener un reportero, incluso en situaciones extremas”: A lo largo del libro, Montagut no duda en mostrar su admiración por la forma de trabajar de los periodistas extranjeros, sobre todo de los reporteros anglosajones.

-“Puedes informar, pero no molestar a alguien que no quiere hablar”: El respeto hacia los protagonistas de la noticia es fundamental para Montagut a la hora de trabajar. Buena muestra de ello es su forma de actuar a la hora de relacionarse con Josep Carreras y su entorno durante el tratamiento del tenor para combatir su leucemia, en Seattle.

-“No valen excusas. Los pactos, pactos son”: Esta cita resume la opinión que Albert Montagut tiene sobre los pactos que los periodistas adquieren con los protagonistas de la información a la hora tratar informaciones delicadas en las que están implicados y que les pueden perjudicar. Un ejemplo de esta situación fue la tensión vivida Dan Rather, presentador de la CBS, y el presidente estadounidense George Bush padre cuando el primero le preguntó al segundo sobre el Irangate. Ambos habían pactado, previamente, no hablar de ese asunto.

-“Las corresponsalías hay que enfocarlas como una plataforma para el aprendizaje, no como un elemento distintivo en el currículum”: En definitiva, esta es otra de las máximas que Montagut mantiene como filosofía de trabajo, aunque en esta cita se aplique al hecho de tener la oportunidad de trabajar en una corresponsalía. Cualquier labor periodística que pueda realizar el profesional de la información le tiene que valer para aprender y para mejorar sus conocimientos, y no única y exclusivamente para engrosar y mejorar su currículum; si se persigue lo último, no se aprenderá nada en absoluto.

-“Las ventajas de una buena cabecera hay que utilizarlas para la información y para acceder a las buenas fuentes, no para enaltecer el ego personal”: Esta cita es una crítica velada de Montagut hacia aquellos periodistas que esgrimen su pertenencia a un diario de cierta relevancia para creerse con derecho a la concesión de favores y derechos por encima de otros profesionales que trabajan en medios más modestos.

-“Los informadores transmiten noticias mientras que los periodistas las buscan, trabajan y también transmiten”: Con esta frase, Montagut señala la diferencia entre aquellos que se limitan a transcribir y reproducir íntegramente los comunicados de prensa y las noticias de agencia que llegan a la redacción, y los profesionales que salen a la calle y buscan la noticia, o el hecho diferenciador, más allá del propio acontecimiento noticioso en sí.

-“Todo aquello que pasa y nos sorprende hasta el punto que creemos que debe ser contado inmediatamente y si es posible antes que lo haga otro, eso es la información”: Con esta definición, Montagut hace un pequeño guiño al periodismo local. “Todo aquello que pasa y nos sorprende” puede ser una gran inundación o unas elecciones a cientos de kilómetros de nuestra ciudad de origen, o un hecho llamativo que ha podido ocurrir a sólo un par de manzanas de nuestra casa, pero que por la cercanía interesa mucho más si cabe al lector de nuestra propia ciudad.

-“Aprendí lo fácil que es manipular los medios desde el exterior de las redacciones”: En esta cita, Montagut hace referencia a su labor como encargado del gabinete de comunicación de la empresa Transportes de Barcelona. Como es evidente, los departamentos de prensa de los organismos, tanto públicos como privados, luchan para mejorar la visión que la opinión pública tiene de esos organismos. Y para ello no dudará en presionar e intentar incidir en las informaciones que los medios de comunicación publiquen sobre ellos. Los gabinetes de comunicación son uno de los enemigos más férreos que las redacciones de los medios tienen, y muchos periodistas ya han avisado de ello.

-“Tienen que pasar muchos años para darte cuenta de que en el mundo del periodismo, las dificultades nunca emanan de la información y las presiones son los problemas que surgen entre las personas que componen los equipos”: Como en cualquier profesión, el roce entre compañeros de trabajo es inevitable. Sin embargo, el periodismo es un trabajo que, con el paso del tiempo, puede adquirir importante relevancia pública, como en el caso de los llamados periodistas “estrella”. En este punto es donde los profesionales de la información llegan a enfrentarse por cuestiones nimias; confrontaciones alentadas por la ambición o por la envidia.

Ficha técnica

-Título: Fe de errores

-Autor: Albert Montagut

-Editorial: Temas de hoy

-Número de páginas: 480


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