Fe de errores: anécdotas y aprendizaje periodístico

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PR13_MONTAGUT | Manuel Lillo i Usechi

Para aprender del periodismo y valorar la profesión más antigua del mundo no hay nada mejor como leer la experiencia, la trayectoria y el relato de un profesional que se ha movido como pez en el agua en los medios de comunicación. Albert Montagut (Barcelona, 1957) es uno de esos profesionales periodísticos que ha trabajado para diversos medios y ha conocido la profesión en primera persona, corriendo la suerte (o la desgracia en algunos casos) de poder contar a los lectores acontecimientos que han marcado la historia de España y del mundo entero. Su experiencia en el periodismo, los cambios que ha sufrido esta profesión, codearse con profesionales de primera línea, su paso por diferentes medios, sus retos logrados dentro del periodismo y las metas que no pudo alcanzar le han hecho escribir ‘Fe de errores’, un relato que es mucho más que una autobiografía, una historia orientativa para los futuros y los presentes periodistas, que buscan en la experiencia de profesionales un camino a seguir o unos consejos que obedecer para poder ser un profesional digno.

El libro está redactado básicamente en las anécdotas que ha vivido en primera persona dentro de la profesión periodística. Ordenadas de forma cronológica, Montagut hace referencia a todas, demostrando que en cada una de ellas ha aprendido algo nuevo que le ha servido para crecer como profesional. Destacar todas convertiría este texto en algo casi eterno, pero nunca está de más señalar las que han afectado o más revuelo han tenido dentro de la historia reciente del periodismo. Por ejemplo, el declive del gobierno de José María Aznar, que comenzó con el hundimiento del Prestige en noviembre de 2002 y finalizó con los atentados del 11 de marzo de 2004, según cuenta Montagut.

Resulta sorprendente como el autor del libro cuenta su experiencia aquel día de los atentados, cómo lo vivió desde la redacción. El mismo Aznar, presidente del gobierno español por aquel entonces, se encargó personalmente de telefonear a la redacción de El Periódico, diario del que Montagut era director adjunto, para reafirmarse en la convicción de que había sido ETA la autora de los atentados. El mismo diario, al haber sido el mismo Presidente quien ejerció de fuente, culpó a ETA en su portada del día siguiente de la misma autoría. Sólo le faltó un día para que la misma dirección de El Periódico escribiera un texto explicando la llamada de Aznar y el por qué de haber culpado a ETA de la autoría. Ese mismo día en el que Antonio Franco, director de El Periódico, escribió aquella explicación del error, el diario que presidía ya hacía referencia en su portada a la posible autoría de algún otro grupo terrorista ajeno a ETA. Aquellos tres días de marzo de 2004, entre el mismo 11-M y el día de las elecciones generales, resultaron fatídicos para la historia de los españoles debido a la agonía que había producido la masacre entre todos nosotros. También constituyeron un ejemplo de cómo los medios trataron un tema tan sensible y tan trágico, medios que defendían unas tesis, otros medios que contradecían y una confrontación que marcó aún más si cabe la diferenciación entre dos Españas, que lejos de estar unidas ante tal inesperada tragedia, se distanciaron y enfrentaron aún más. La historia que Albert Montagut cuenta en su libro sobre aquellos días es un ejemplo de búsqueda de la veracidad, de la paciencia y de la serenidad periodística, lejos de dejarse llevar por dogmatismos ideológicos como muchos medios hicieron y un ejemplo muy recomendable de cómo actuar desde el periodismo ante situaciones difíciles y confusas.

Pero ‘Fe de errores’ no sólo recoge anécdotas puntuales. La evolución del periodismo, su evolución de la edición en papel a la digital, la emergencia y la decadencia de los diarios gratuitos, como la información internacional aumentó su relevancia de forma exponencial a partir de los atentados del 11 de septiembre y otros muchos hechos marcados en la historia reciente de la profesión se recogen en estas páginas.

Las anécdotas de Montagut con Pedro J. Ramírez, para el que trabajó en la edición catalana de El Mundo, el tratamiento de los medios contrarios y los detractores del director de este diario para difamarlo tras su famoso vídeo, el éxito de ‘El Mundo de Catalunya’ como primer diario regional con edición en Madrid, el atentado de los GRAPO contra la sede catalana del diario o el asesinato de Ernest Lluch y la reacción del director de El Mundo ante tal desgracia nos ayudan a conocer más de cerca a Pedro J., periodista que no deja indiferente a nadie.

Su contaco con Charl Bernstein, periodista que destapó el Watergate. Cómo se vivió desde el periodismo el infierno de Hipercor, atentado de ETA en el que murieron 21 personas y del que, dice Montagut, se ayudó de la prensa extranjera para estar más informado. Su obsesión por la maquetación y la informática, así como la importancia de las mismas en el periodismo. Su relación con los corresponsales internacionales, quienes, según el autor, tienen un puesto de trabajo efímero. La historia de la aviadora neozelandesa Jean Batten. La vivencia en primera persona del atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza, donde estuvo Montagut en primera persona, a pie de calle, siendo enviado como corresponsal y pudo contar de primera mano cómo se vivieron allí aquellas once muertes. Su lucha periodística contra la organización independentista armada Terra Lliure a base de reportajes y noticias contrastadas, que crearon gran animadversión desde el movimiento separatista catalán. La debilidad que Albert Montagut sentía por Carlos Mendo, corresponsal de El País en Londres y gran ejemplo de periodismo. La experiencia de Montagut como corresponsal en Washington, que resultó especialmente enriquecedora, según dice, para su profesión periodística. La caída del muro de Berlín en 1989, la invasión de Panamá por parte del ejército de Estados Unidos, la primera guerra del golfo, la concesión  a Barcelona Olímpicos de 1992 y su misma celebración, la caída de la URSS, son algunas de las muchas experiencias que Montagut ha vivido en primera persona como periodista. Lo son también noticias a nivel local y experiencias con otros compañeros periodísticos o con la clase política.

Además de noticias que cambiaron el mundo y anécdotas, el libro es también una lección de periodismo, de ejemplos de cómo los diarios han aumentado favorablemente su popularidad o como han entrado en la decadencia más desagradable e insuperable. De cómo las nuevas tecnologías han producido un estancamiento en las ediciones impresas, del por qué de ese estancamiento y de cómo deben reinventarse para superar esta situación. Y sobre todo, de cómo debe ejercer un periodista su profesión: desde la veracidad, el rigor, la objetividad y la tranquilidad, sin cometer jamás el error de tener prisa por querer adelantarse a la competencia y poder así caer en la equivocación o en la falsedad, de ser lo más meticulosos posible y de no dejarnos llevar por la parcialidad. Son cosas en las que incide y reincide Montagut, que ha sido capaz de regalarnos un manual orientativo para quienes ejercemos o ejerceremos la profesión más antigua del mundo: el periodismo.

Título: Fe de errores

Autor: Albert Montagut

Editorial: Temas de hoy

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